jueves, 25 de agosto de 2011

EN EL CALLEJON (un fragmento)

Aquí podéis leer un fragmento de mi obra "EN EL CALLEJÓN", obra cuyo estreno tuvo lugar en Nueva York (luego ha sido montada en Miami y Madrid). Por este callejón desfilan la soledad, el aislamiento y gris anonimato de la gran ciudad, la falta de empatía, el vicentismo (dícese del vicente que va donde va la gente)..., y humor absurdo, mucho absurdo.
 
AURELIO.- ¡Señora!
             (SOLEDAD se da la vuelta asustada dando un pequeño grito.)
SOLEDAD.- ¡Pero qué susto, por Dios…! Ya podía usted avisar, joven…
AURELIO.- ¿Y cómo quiere que avise…?
SOLEDAD.- Pues diciendo algo antes de decir nada, caray…
AURELIO.- Señora… ¿Qué es esto…? (señalando al hombre del suelo)
SOLEDAD.- Ah… ¿Parece un hombre, no…?
AURELIO.- Pues sí… Tiene más pinta de eso que de otra cosa… (Tras un silencio): ¿Pero qué le ocurre a este hombre?
SOLEDAD.- Ah, yo no sé. No lo conozco de nada.
AURELIO.- Pero… ¡A ver si está muerto!
SOLEDAD.- (dando un respingo): ¡¿Muerto…?!
AURELIO.- Sí, muerto, o algo peor… (Agachándose): Vamos a ver… (Le toma el pulso en el cuello) Este hombre está muerto.
SOLEDAD.- ¡¿Muerto?! Ay, Dios mío… ¿Pero muerto, muerto?
AURELIO.- (incorporándose): Me temo que muerto muerto…
SOLEDAD.- ¿Está usted seguro…?
AURELIO.- Señora, soy estudiante de medicina…
SOLEDAD.- En ese caso… (da la vuelta alrededor del cadáver hasta ponerse al lado de AURELIO, quedando ambos de cara al espectador; mirando al cadáver): , ¡¿qué hacemos…?!
AURELIO.- Pues…
SOLEDAD.- ¿Qué suelen hacer ustedes los médicos?
AURELIO.- ¡Estudiante, le he dicho estudiante! Pues…, no sé, es mi primer cadáver…
SOLEDAD.- ¡Una ambulancia!
AURELIO.- ¡¿Dónde?!
SOLEDAD.- ¡No, que digo que debemos llamar a una ambulancia!
AURELIO.- Demasiado tarde. Para este pobre hombre es demasiado tarde ya para ambulancias… ¡La Policía! Hay que llamar a la Policía.
SOLEDAD.- ¡¿Tiene usted móvil?!
AURELIO.- Sí, pero sin saldo… Y sin batería... (Tras un silencio): ¿Y usted, tiene usted móvil?
SOLEDAD.- Sí, pero sin móvil… Vamos, que lo tengo en casa…
AURELIO.- Pobre hombre, va listo… (Tras otro silencio): ¡Corro a buscar una cabina de teléfonos, y llamo a la Policía, a que vengan! (Empieza a alejarse a toda prisa hacia la salida izquierda)
SOLEDAD.- ¡Espere! ¡¿Yo qué hago…?!
AURELIO.- (que se frena): Usted…, quédese aquí. Vigílelo, será fácil, no se moverá.
SOLEDAD.- E…, está bien. ¡¿Cómo es su nombre?!
AURELIO.- Aurelio.
SOLEDAD.- Yo soy Soledad.
AURELIO.- (acercándose lentamente de nuevo): ¿No le dice nada mi nombre…?
SOLEDAD.- “Aurelio…”, pues…., no…
AURELIO.- Piense… “Aurelio…” “Aurelio…” “A-u-re-lio…” (SOLEDAD pone cara de despistada) “Aurelio”, ¡tiene todas las vocales!
SOLEDAD.- ¿Cómo?
AURELIO.- Sí, fíjese: la a, la e, la i, la o, la u… “Aurelio”, ¡todas!
SOLEDAD.- Ah… (y pone cara de poco entusiasmo)
AURELIO.- (algo decepcionado): Bueno… (Recuperándose): ¡Voy corriendo, no se muevan!
             (AURELIO sale efectivamente corriendo hacia el lateral izquierda, perdiéndose por él para la inquietud de SOLEDAD. Ésta, al quedarse sola, mira ora al muerto, ora a un lado del callejón, ora al otro… Da entonces un tímido golpecito con el pie al cadáver, como si así comprobara que está realmente muerto.)
SOLEDAD.- (contemplando el cuerpo sin vida): ¡Qué vida ésta…, qué desgracia…! ¡Pero qué desgracia, qué desgraciada soy, que me tenía que tocar a mí el muerto…! ((...) Se queda mirando al hombre, y entonces le da una patada con toda su rabia (...))
(...)


© Diego Fdez. Sández

Para Antonia Sández V., mi madre.
 
Estrenada el 5 de Mayo de 2012 en Nueva York.

Posteriormente, ha sido montada en Miami (del 4 al 7 de Abril de 2013, y prorrogada del 11 al 14 del mismo mes). Su presentación en España tuvo lugar en Madrid el 24 de Mayo de ese mismo año en forma de lectura dramatizada, siendo escenificada por primera vez en nuestro país los días 24 y 25 de Octubre. A continuación se ha representado en distintas salas de Madrid: del 6 al 28 de Noviembre, y del 29 de Noviembre al 21 de Diciembre de 2013 (este último día en dos salas distintas), y, con motivo del Día Mundial del Teatro, el 27 de Marzo de 2014.

lunes, 22 de agosto de 2011

CUATRO CORAZONES... AHORA MARCHA ATRAS

Fragmento de "Cuatro Corazones con Freno y Marcha Atrás" (de Jardiel Poncela), de TVE. Míticos programas de teatro, y mítica entrega ésta.

Entre los actores, Ismael Merlo, Teresa Rabal, Luis Varela...

Chocante y paradójica escena con unos rejuvenecidísimos padres ("marcha atrás") y unos envejecidos hijos, regañándose unos a otros.

"¡Ni una palabra más, Chichín!".


Pincha AQUÍ para ver el vídeo

domingo, 21 de agosto de 2011

UN RAYO DE LUNA (foto)

Quería compartir con todos vosotros el hecho de haber resultado ganador de un concurso de fotografía de las márgenes del río Duero.

Su título, "Un rayo de luna", como la leyenda de Bécquer.

lunes, 15 de agosto de 2011

SUBLIME MIHURA (entrevista)


Documental de TVE sobre Miguel Mihura, en el que aparece una rara y curiosa entrevista a este genio tan peculiar, entrevista cargada de ironía donde habla sobre su obra y su forma de trabajar... Sin desperdicio. Incluye, entre otras, una escena del genial segundo acto de "Sublime Decisión", el de los funcionarios.

(¿No da la impresión de que entonces la televisión tenía más clase?)

sábado, 6 de agosto de 2011

UN ANUNCIO Y CINCO CARTAS (E. J. PONCELA)




Vídeo del cortometraje "Un Anuncio y Cinco Cartas", de Enrique Jardiel Poncela (con la voz del propio Jardiel)

PUERTAS GIRATORIAS (fragmentos)




Aquí podéis leer varios fragmentos de mi nueva obra, la comedia "PUERTAS GIRATORIAS" ('Una comedia de vuelta y media')

Humor absurdo entreverado de feroz crítica a la banca y los especuladores, en un escenario repleto de traiciones por donde entran y salen constantemente los personajes y el dinero...

"PASTRANA.― (se gira, forcejea con el cierre y lo levanta con esfuerzo, apareciendo la MONJA): ¡Pase, pase!
MONJA.― Alabado sea el Cielo, ya pensaba que no había nadie.
PASTRANA.― (cerrando rápidamente): Sí, nosotros también, ya ve, nunca se puede estar seguro de nada.
MONJA.― Sí, de nada, ni decir "de este agua no beberé" ni "este cura no es mi padre..."
PASTRANA.― (tras un silencio, tenso): ¿Y qué es lo que quería?
MONJA.― Pues verá, quería… ¿Pero están ustedes cerrados…?
PASTRANA.― ¡No, no! ¡Bueno, sí! ¿Qué quiere ahora?
MONJA.― (sacando dinero): Nada, quería cambiar, si pudiera ser, estos seis billetes de quinientos euros, en billetes pequeños.
PASTRANA.― Así que seis billetes de quinientos euros… (A MERCEDES): Pues sí que tienen dinero estas monjitas…
MONJA.― ¿”Monjita…”? Y, exactamente, ¿qué le hace pensar que sea una monja…?
PASTRANA.― ¿Que qué…? Pues, ese hábito… (deja la frase a medio acabar)
MONJA.― ¿Esto? (por su hábito) No, no, esto es mi uniforme de trabajo.
PASTRANA.― Pues por eso digo.
MONJA.― No, no lo comprende… Verá usted: yo, soy “stripper”, bailarina de “strip-tease”, y, éste, es mi uniforme de trabajo.
PASTRANA.― (tras mirarse él y MERCEDES en silencio): Ah… (Recuperándose): Bueno, quería usted cambiar seis billetes de quinientos euros en billetes pequeños… (se los coge. Saca su propia cartera del bolsillo del pantalón, se guarda los billetes y le da a la MONJA otros seis billetes en su lugar): ¡Aquí tiene!, seis billetes de cinco euros, ¡no los tengo más pequeños! ¡Ale, servida, adiós, a la paz de Dios, buenos días! (mientras la empuja hacia la salida)
MONJA.― (mientras): ¡Pero oiga…! ¡Jesús, María y José…!
PASTRANA.― (abriendo y sacándola fuera): ¡Adiós, adiós, sor, venga, nos vemos siempre…!
             (PASTRANA termina de echarla y baja el cierre.)
MERCEDES.― (para sí): Por algo dicen que el hábito no hace a la monja…"
________________________________________________________________

"PASTRANA.― (cogiéndola del brazo y alejándola del DIRECTOR y BONILLA, que hablan mientras entre sí mirando unos papeles en la mesa): Mercedes, soy yo, Pastrana.
MERCEDES.― Ya lo sé.
PASTRANA.― Se estará preguntando qué hago vestido de moro.
MERCEDES.― ¿De moro? Ese turbante es de indio.
PASTRANA.― ¿De indio?
MERCEDES.― De indio, de indio hindú, de indio hindú de la India.
PASTRANA.― (agarrándose el turbante): ¿De "indiú"? ¿Está usted segura?
MERCEDES.― Y tanto que sí, de indio.
PASTRANA.― Pues a mí me han dicho…
MERCEDES.― (interrumpiendo): De indio.
PASTRANA.― Pues a mí me han dicho… Bueno, se preguntará usted qué hago vestido así de indio, o de lo que sea…
MERCEDES.― Pues no, no me lo pregunto.
PASTRANA.― ¿Ah, no?
MERCEDES.― Pues no.
PASTRANA.― Se va usted un momento, vuelve, y me encuentra de pronto con un bigote y con una barba, y con un turbante de moro "indiú", ¿y no se pregunta qué hago así?
MERCEDES.― ¡Pues no! A mí…, tanto me da. Yo estoy aquí para limpiar, me pagan para eso esos señores de ahí (señalando con el rollo de papel), lo demás…
PASTRANA.― Comprendo…
MERCEDES.― (mirando hacia el DIRECTOR y BONILLA): Venga un momento… (y se lo lleva hasta la embocadura)
PASTRANA.― (intrigado): ¿Sí…?
MERCEDES.― (señalándolos de nuevo con la mano donde tiene el rollo): Ahí tiene…
PASTRANA.― (cogiéndoselo): Gra…, gracias.
MERCEDES.― ¿Qué hace? Que digo que ahí tiene a esos dos.
PASTRANA.― ¡Ah! Ya, ya…
MERCEDES.― Mírelos… Mire qué par…
PASTRANA.― Sí…
MERCEDES.― ¿Está usted pensando lo mismo que yo, verdad…?
PASTRANA.― Sí… Eh…, ¿qué está usted pensando…?
MERCEDES.― Pienso que ahí los tiene usted mirando y repasando esos papeles, oteando igualito que dos buitres, tramando nada bueno…                                                   
PASTRANA.― (con lástima): Sí, se les ve liados…
MERCEDES.― ¿”Liados”? ¡Liantes, eso es lo que son! Y ladrones, estos banqueros, siempre sisando al pobre que tiene cuatro duros ahorrados, anda que si eso es un trabajo honrado… ¡Lo que le digo, una panda de ladrones…!
PASTRANA.― Señora, sin faltar…
MERCEDES.― (quitándole el rollo): ¡A éstos les falto yo cuando haga falta faltarles! ¡Faltaría más…! Si es que cuánto ladrón…
PASTRANA.― Y cuánto aficionao a su lado…
MERCEDES.― ¿Decía usted…?
PASTRANA.― Mercedes, ¿conoce usted la historia de Robin Hood?
MERCEDES.― ¿Robin Hood…? ¿El de la flecha y la manzana en la cabeza?
PASTRANA.― ¿La  manzana…? No, el de la manzana en la cabeza era Newton. Yo le hablo de Robin Hood.
MERCEDES.― ¿El de “roba a los ricos…”?
PASTRANA.― Y a los pobres…
MERCEDES.― ¿”Y a los pobres”?
PASTRANA.― Y a los pobres, roba a los ricos y a los pobres, ¡y todo legal, siempre legal! O casi...
MERCEDES.― Cómo ha cambiado el cuento, ¿no…?
PASTRANA.― Sí, corren tiempos duros… Pues lo que le decía, esos señores son unos robinhoodes de hoy en día, y lo que ganan, ellos se lo dan a sí mismos. ¿A quién mejor?
MERCEDES.― Visto así… Y dígame: ¿usted es otro ladrón?"

________________________________________________________________

BONILLA.― ¡De eso quería hablarle! Verá, es sobre ese López…
DIRECTOR.― ¿Sobre López…?
BONILLA.― Sí. Verá usted. No es que vaya a discutir lo que usted decida, ¡usted es el director, y esta operación es idea suya!, pero…, López…, me da que es más listo de lo que parece…, ¡creo que confía usted demasiado en él…!
DIRECTOR. ―  (con un intrigante tono cáustico): ¿Usted cree…?
BONILLA. ― Veremos si no se carga toda la operación y nos echa todo el trabajo por la borda… ¡Y a ver si al final no lo descubre todo y va a quererse llevar lo mismo que nosotros, cuando encima ha sido el último en meterse en este asunto!
DIRECTOR. ― En cambio de usted sí me puedo fiar, ¿eh…?
BONILLA.― ¿A…, a qué se refiere?
DIRECTOR.― Bonilla..., sé que ha revisado usted por su cuenta cada documento que he preparado, cada movimiento que he hecho, como si desconfiara todo el rato, como si pensara que se la voy a jugar como tal vez piensa jugármela usted a mí…
 (...)
BONILLA. ― ¿Pero cómo puede pensar…?
DIRECTOR.― Hace mucho tiempo que le conozco, Bonilla…
BONILLA.― ¿Y…?
DIRECTOR.― Eso, que le conozco… (Volviéndose al despacho): Ultímelo todo, y esté preparado para cuando llegue el momento. (Enigmático): Yo por mi parte sé muy bien lo que tengo que hacer… (mutis, cierra)
BONILLA.― (para sí, mirando a la puerta): Sí, Judas, tú sabrás lo que tienes que hacer, pero yo…, ¡también!



(C) Diego Fdez. Sández

BIENVENIDA

SED BIEN VENIDOS al blog oficial de Diego Fdez. Sández, autor teatral.