sábado, 5 de mayo de 2012

TODO LISTO EN NUEVA YORK


Todo está ya listo para el estreno este sábado de mi obra "EN EL CALLEJÓN"/"IN THE DEAD END" en Nueva York. La representación corre a cargo de la Blue Horse Repertory Company. El elenco está formado por los actores Judy Allen, Jay Ciccone, Jeff Green, Ed Kenny y Caitlin O'Heaney, bajo la dirección de Lora Lee Ecobelli.

Estoy francamente ilusionado con este debut y con el gran trabajo que va a llevar a cabo este estupendo grupo sobre el escenario.

Break a leg!

Me marcho a Nueva York con la botella de Fundador y la navaja de explorador, allí dispuesto a triunfar como San Juan de la Cruz en el Carmelo... Este sábado hay marcha en Nueva York.


[Caitlin O'Heany es actriz de teatro, cine y televisión. Ha participado en multitud de obras, series y películas incluyendo algunos títulos de Woody Allen, y la mítica serie de TV de mi infancia "Cuentos del Mono de Oro". Lora Lee Ecobelli, la directora del montaje, tiene también una larga trayectoria en Broadway y el Off-Broadway, así como en televisión. Ambas han recibido diversos reconocimientos por sus trabajos.]
[Y he aquí un fragmento de la obra.]

sábado, 7 de abril de 2012

PREPARANDO EL ESTRENO (NUEVA YORK)

 
Me llegan hoy noticias desde el otro lado del charco. El montaje de mi obra "EN EL CALLEJÓN", bajo el título de "IN THE DEAD END", sigue adelante viento en popa, para su próximo estreno en Nueva York el 5 de Mayo.

(AQUÍ puedes leer un fragmento de la obra)


(NOTA: Entrada actualizada)

jueves, 9 de febrero de 2012

DRAMATURGOS EN PLENA FAENA (I)

                                        Jardiel Poncela


                                                                                Alfonso Paso


                                                             Agatha Christie


                                                                              Bernard Shaw


(NOTA: Fotografías propiedad de sus propietarios, hablando en propiedad)

martes, 17 de enero de 2012

NOCHE DE BLANCO SATAN (fragmentos)

Os presento algunos fragmentos de mi comedia de terror "NOCHE DE BLANCO SATÁN", subtitulada 'Comedia negra en cinco actos y una maldición'. De todo corazón espero que lo paséis de miedo...:

"BRAULIO.― ¡Que no, que no! ¡Que no es eso, señora Felisa! (Mira atrás de nuevo por un instante): En esta pensión ocurren cosas muy extrañas… Desde hace días, me…, me…, no me dejan dormir…
 
FELISA.― La pareja de la habitación arriba de la suya... Sí, son gente formal, buenos clientes, pero un poco ruidosos. Muy
“efusivos” por la noche, ¿eh…? (y le guiña un ojo)

BRAULIO.― ¡No, no! ¡Yo le hablo de otra cosa!

 
FELISA.― No le sigo.

 
BRAULIO.― Pues sígame… (Y avanza –mientras comprueba por un instante que no les oyen–, un metro o dos hacia el centro de la embocadura siguiéndole FELISA) Señora Felisa, en mi habitación hay…
¡“criaturas”…!

FELISA.― ¡¿Criaturas?! ¡Imposible! En esta época del año no hay cucarachas en mi pensión, y las ratas, se marcharon todas juntas cuando dejé de ponerles aquellas trampas con queso.

 
BRAULIO.― ¡No, no! ¡Fantasmas, espectros, diablos…! Sobre todo un diablo, ¡así de grande! (haciendo un gesto con las manos) Felisa (la agarra del brazo), ¡mi habitación está encantada, está maldita! ¡Y maldita sea mi estampa, pase que me acueste cada noche con Belcebú, y que la cama huela a azufre, que las ventanas y puertas se abran y se cierren solas, y que me atormente y que me asuste, y que mi armario-ropero sea la puerta del mismo Averno,
pero que los demonios no me dejen pegar ojo, eso sí que no lo perdono…! ¡Qué diablos…!"
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"TERESA.― Tengo
tooodo el día libre para pasear sin rumbo, aquí y allá… Ya sabe que aún no me he terminado de establecer en esta ciudad. Para una recién llegada como yo, es como si todavía no fuera parte de aquí, pero como si no fuera tampoco ya de donde vengo… Es extraño…
 
BRAULIO.― (tras un silencio, empático): Vaya… ¿Y cómo lo lleva…?

 
TERESA.― Pues unos días muy bien, y otros, muy mal…

 
BRAULIO.― Ajá… Muy bien…

 
TERESA.― No, unos muy bien, pero otros muy mal.

 
BRAULIO.― Ah, bien…

 
TERESA.― Bueno, sí, algunos… (Tras una breve pausa, recobrando el ánimo): Quería ahora acercarme hasta unos almendros preciosos en flor que vi el otro día. (...)"
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"SRA. PÍA .― (mirando al público): Decía… Decía que tal vez, después de todo, sí que tengan motivos para tenerle miedo a la oscuridad… en esta pensión.

 
    (TERESA y BRAULIO vuelven a mirarse. Se vuelve a ir la luz. TERESA y BRAULIO se inquietan. BRAULIO enciende el quinqué y el escenario queda así iluminado en una penumbra.)

 
BRAULIO.― Vaya… ¿A…, a qué se refiere, señora Pía?

 
SRA. PÍA.― Bueno… No creo que quieran oírlo…

 
BRAULIO Y TERESA.― (tras mirarse por un instante): ¡Queremos, queremos!

 
SRA. PÍA.― Puede…, puede que no sean más que historias de viejas… Verán… (Misteriosa): A veces, se cierra de golpe una ventana o una puerta, y nos asusta… Y decimos: “Ha sido el viento…” Otras, el suelo cruje de madrugada, y creemos oír pasos que se acercan en la oscuridad, mientras en la cama oímos nuestra respiración y el latir de nuestro corazón y se nos hiela la sangre… O, tal vez… Tal vez se apaga una vela… (mirando atrás a BRAULIO y TERESA), y nos preguntamos si, realmente, ha sido tan sólo el aire…

 
    (TERESA está agarrada del brazo de BRAULIO, ambos asustados.)

 
TERESA.― (avanzando, sin soltarse de BRAULIO, seria): ¿Está usted intentando asustarnos, Sra. Pía…? Porque si es así…

 
BRAULIO.― Lo está consiguiendo…"



(c) Diego Fdez. Sández.-

viernes, 13 de enero de 2012

MIHURA, ARNICHES, GARCIA ALVAREZ Y MUÑOZ SECA...


Miguel Mihura, cuya vida estuvo ligada al teatro desde su primera infancia (su padre Miguel Mihura Álvarez fue empresario de teatro, actor y también autor), nos cuenta cómo conoció personalmente a algunos de los más grandes autores de comedia de finales del siglo XIX y principios del XX: Carlos Arniches, Enrique García Álvarez, y Pedro Muñoz Seca.

Mihura nos da privilegiado testimonio de cómo era personalmente cada uno de estos míticos comediógrafos que formaran este triunvirato de oro, y cómo, cada uno con sus peculiaridades, se enfrentaban al momento de la lectura de sus obras y al de sus estrenos:

"Los ratos en que no extendía vales", nos narra Mihura, "o hacía cuentas —siempre equivocadísimas, por cierto—, escuchaba en el escenario la lectura de nuevas obras que iban a estrenarse y asistía a todos los ensayos y, naturalmente, a todos los estrenos.

Me divertía extraordinariamente oyendo leer sus obras a Enrique García Álvarez —el autor que yo más he admirado en mi juventud, el más desorbitado, el menos burgués, quizá el maestro de los que después empezamos a cultivar lo disparatado—, que al mismo tiempo que leía la comedia la representaba, y hacía gestos tremendos, y tosía, y lloraba, y se tiraba por el suelo si era preciso, y se movía de un lado a otro, y reía de sus cosas, sin importarle nada que los actores viejos y clásicos se riesen o no.

Fui testigo del miedo terrible de don Carlos Arniches, que después de haber estrenado centenares de obras y ser quizá el autor más aplaudido, bajaba a contaduría durante los estrenos y allí se quedaba, a mi lado, pálido, silencioso, descompuesto, esperando el fallo del público.

Fui amigo del ingeniosísimo Muñoz Seca, tan cordial, tan simpático, tan señor, tan optimista, que me dejaba pasmado con su talento y sus invenciones, y al que yo —un pollito—, defendía a gritos en los vestíbulos de los teatros cuando algún viejo estúpido y malintencionado intentaba atacarle."

miércoles, 14 de diciembre de 2011

UNA NOCHE DE PRIMAVERA Y UN SUEÑO

Me complace anunciaros que, de cara a la próxima primavera, estamos preparando el estreno de una de mis obras en NUEVA YORK. Tras el período navideño comenzará el montaje.

Ilusionados con este evento, os iremos manteniendo puntualmente al tanto del mismo. Permanezcan atentos a esta pantalla.

sábado, 26 de noviembre de 2011

DESCRIPCION BESTIAL DE UN PERSONAJE

Descripción de la protagonista de “Eloísa está debajo de un Almendro”. Atención al retrato que hace de la misma el autor, no sólo sobre su aspecto, edad…, sino de todas sus características psicológicas y todo lo que proyecta. Una de las descripciones más extensas, abrumadoras y profundas de un personaje en la historia del teatro universal:

"Ese alguien es MARIANA, y al verla, la expectación y el revuelo producido por ella entre aquel público humilde quedan sobradamente justificados. MARIANA es una muchacha de veinte o veintidós años, extraordinariamente distinguida y elegante hacia el refinamiento. Viste un traje de noche precioso, que seguramente llevado por otra no lo sería tanto, y va perfumada de un modo exquisito. Todo en su porte, sus ademanes, sus movimientos, sus gestos, el pálido semblante y las manos delicadas, revela la nobleza del nacimiento, y el fulgor de sus ojos, su voz y esa radiación inmaterial y misteriosa que despiden los seres excepcionales denuncian en ella un espíritu singular, original, propio, un poco fantástico, y siempre y en todo caso, raramente selecto. Se trata del último brote de una familia aristocrática, y si para lograr una verdadera mano de duquesa son precisas seis generaciones, para formar a MARIANA de arriba abajo, han sido necesarios siglos enteros. Con los nervios siempre tensos, el alma continuamente alerta; con el corazón dócil hasta la mínima emoción y la sensibilidad en carne viva a todas horas; vibrando con el menor choque, empujada y arrastrada por la más leve brisa espiritual, reaccionando en el acto y de un modo explosivo frente a los seres y frente a los acontecimientos, MARIANA, más que una muchacha, es una combinación química"

viernes, 11 de noviembre de 2011

CUALQUIERA PUEDE SER UN ASESINO


"Usted Puede Ser Un Asesino", de Alfonso Paso. El teatro en la televisión. Una obra para ver o leer una y otra vez y que me influyó terriblemente en mi gusto por la comedia teatral.

De las más populares de Paso, una magnífica comedia de intriga donde cualquiera puede ser un asesino.

O cuando una serie de circunstancias van en tu contra, parecerlo, que es peor...

sábado, 15 de octubre de 2011

FELIZ CUMPLEAÑOS, ENRIQUE

Hoy es el cumpleaños de Enrique Jardiel Poncela.

110 años, ahí es nada.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, MAESTRO!

(En su domicilio, en la calle Churruca)


viernes, 14 de octubre de 2011

LA SECCION DE HERRAMIENTAS (dramatúrgicas)

De entre los más diversos libros, manuales, ensayos y tratados que podemos encontrar en los estantes de nuestras librerías dedicados al bello arte de la dramaturgia, algunos de ellos más teóricos y sesudos y otros en cambio más prácticos, me permito destacar tres títulos correspondientes al segundo de los casos:

* "ARTE Y OFICIO DEL TEATRO", de Alan Ayckbourn: Excelente manual de, se nos dice, el dramaturgo vivo más representado en el mundo. Dividido en dos partes (escritura y dirección), Ayckbourn expone en él una serie de puntos ("¿comedia o drama?", "la idea inicial", etc.) que le dan pie a concretar un conjunto de reglas enumeradas a las que llama "obvias" pero que no son tan obvias, reglas y consejos a tener en cuenta a la hora de crear una obra de teatro. Por poner algunos ejemplos: "nunca desprecies la comedia ni la mires como la prima pobre del drama", "necesitan interesarse por tus personajes (por eso mismo, tú también)", "la información importante debe transmitirse por lo menos dos veces" o la importancia que puede tener un elemento de utilería.

* "CÓMO CONVERTIR UN BUEN GUIÓN EN UN GUIÓN EXCELENTE", de Linda Seger: Aunque este libro tan conocido y tan reeditado se supone que está enfocado al guión cinematográfico, es en su mayor parte (en casi todo él) aplicable al libreto teatral. Esta guionista de Hollywood nos ofrece un manual con una atractiva presentación y una tipografía clara y acertada, donde multitud de conceptos y explicaciones importantes aparecen destacados con el uso de la negrita y la cursiva, y donde al final de cada capítulo nos encontramos con una sección llamada "aplicaciones", donde Seger nos hace formularnos una serie de preguntas para ver si hemos conseguido aplicar a nuestro texto teatral los principales puntos para que sea una obra "bien hecha". Como dice Linda Seger, este manual "no pretende enseñar a escribir guiones (...) Lo que el libro pretende, y su título enuncia, es precísamente cómo trabajar un guión bueno" en su fase de re-escritura. Está dividido en tres partes: estructura de la historia, desarrollo de la idea y desarrollo de los personajes.

* "ESCRIBIR TEATRO", de Agapito Martínez: Por último, y no por ello menos importante, el trabajo de un autor patrio. Esta "guía práctica para crear textos dramáticos" de Agapito Martínez (autor y director de teatro), es un útil manual de dramaturgia con un diseño también atractivo estructurado en seis grandes bloques ("cómo construir una obra de teatro, mecanismos estructurales", "el diseño de las escenas", "el texto lingüístico", "otras aproximaciones para enriquecer la obra teatral", "las fases finales" y "¿qué hacer con la obra terminada?"). Al igual que Seger, Martínez acaba cada capítulo con una serie de preguntas resumen, o bien con una tabla de consejos clave que sintetizan sus ideas expuestas. Como los dos títulos anteriores, totalmente recomendable.

domingo, 2 de octubre de 2011

UN ANUNCIO Y DOS CARTAS DE JARDIEL


Aquí os presento dos cartas escritas de puño y letra por don Enrique Jardiel Poncela. Una de ellas en papel timbrado con una orla multicolor dibujada por él mismo, con viñetas alusivas a sus obras de teatro. En esta misiva, Jardiel habla de su trabajo diario y de su Café Gijón, donde se encuentra "trabajando todas las tardes, de 6 a 9 1/2". En la otra carta, trata de los arreglos de su coche que acaba de pasar por el taller, automóvil del que se sentía tan orgulloso (como me siento yo de tener ahora estas cartas junto a mí; esperemos me hagan llegar su inspiración...)

sábado, 10 de septiembre de 2011

LA CARTA DEL DOCTOR BREMON

La carta del doctor Bremón (de "Cuatro Corazones con Freno y Marcha Atrás", Jardiel Poncela), leída con muy mala puntería... Teatro en TVE.

"¡Cochero, no atropelle!"

jueves, 25 de agosto de 2011

EN EL CALLEJON (un fragmento)

Aquí podéis leer un fragmento de mi obra "EN EL CALLEJÓN". Por ella desfilan la soledad, el aislamiento y gris anonimato de la gran ciudad, la falta de empatía, el vicentismo (dícese del vicente que va donde va la gente)..., y humor absurdo, mucho absurdo.
 
AURELIO.- ¡Señora!
             (SOLEDAD se da la vuelta asustada dando un pequeño grito.)
SOLEDAD.- ¡Pero qué susto, por Dios…! Ya podía usted avisar, joven…
AURELIO.- ¿Y cómo quiere que avise…?
SOLEDAD.- Pues diciendo algo antes de decir nada, caray…
AURELIO.- Señora… ¿Qué es esto…? (señalando al hombre del suelo)
SOLEDAD.- Ah… ¿Parece un hombre, no…?
AURELIO.- Pues sí… Tiene más pinta de eso que de otra cosa… (Tras un silencio): ¿Pero qué le ocurre a este hombre?
SOLEDAD.- Ah, yo no sé. No lo conozco de nada.
AURELIO.- Pero… ¡A ver si está muerto!
SOLEDAD.- (dando un respingo): ¡¿Muerto…?!
AURELIO.- Sí, muerto, o algo peor… (Agachándose): Vamos a ver… (Le toma el pulso en el cuello) Este hombre está muerto.
SOLEDAD.- ¡¿Muerto?! Ay, Dios mío… ¿Pero muerto, muerto?
AURELIO.- (incorporándose): Me temo que muerto muerto…
SOLEDAD.- ¿Está usted seguro…?
AURELIO.- Señora, soy estudiante de medicina…
SOLEDAD.- En ese caso… (Dando la vuelta alrededor del cadáver en el sentido de las agujas del reloj, hasta ponerse a la derecha de AURELIO. Ambos quedan de cara al espectador, y miran al cadáver): ¡¿Qué hacemos…?!
AURELIO.- Pues…
SOLEDAD.- ¿Qué suelen hacer ustedes los médicos?
AURELIO.- ¡Estudiante, le he dicho estudiante! Pues…, no sé, es mi primer cadáver…
SOLEDAD.- ¡Una ambulancia!
AURELIO.- ¡¿Dónde?!
SOLEDAD.- ¡No, que digo que debemos llamar a una ambulancia!
AURELIO.- Demasiado tarde. Para este pobre hombre es demasiado tarde ya para ambulancias… ¡La Policía! Hay que llamar a la Policía.
SOLEDAD.- ¡¿Tiene usted móvil?!
AURELIO.- Sí, pero sin saldo… Y sin batería... (Tras un silencio): ¿Y usted, tiene usted móvil?
SOLEDAD.- Sí, pero sin móvil… Vamos, que lo tengo en casa…
AURELIO.- Pobre hombre, va listo… (Tras un silencio): ¡Corro a buscar una cabina de teléfonos, y llamo a la Policía, a que vengan!
             (AURELIO empieza a alejarse a toda prisa hacia la salida de la izquierda.)
SOLEDAD.- ¡Espere! ¡¿Yo qué hago…?!
AURELIO.- (que se frena): Usted…, quédese aquí. Vigílelo, será fácil, no se moverá.
SOLEDAD.- E…, está bien. ¡¿Cómo es su nombre?!
AURELIO.- Aurelio.
SOLEDAD.- Yo soy Soledad.
AURELIO.- (acercándose lentamente de nuevo hacia SOLEDAD): ¿No le dice nada mi nombre…?
SOLEDAD.- “Aurelio…”, pues…., no…
AURELIO.- Piense… “Aurelio…” “Aurelio…” “A-u-re-lio…” (SOLEDAD pone cara de despistada) “Aurelio”, ¡tiene todas las vocales!
SOLEDAD.- ¿Cómo?
AURELIO.- Sí, fíjese: la a, la e, la i, la o, la u… “Aurelio”, ¡todas!
SOLEDAD.- Ah… (y pone cara de poco entusiasmo)
AURELIO.- (que se queda un poco decepcionado): Bueno… (Recuperándose): ¡Voy corriendo, no se muevan!
             (AURELIO sale efectivamente corriendo hacia el lateral izquierda, perdiéndose por él, para la inquietud de SOLEDAD. Ésta, al quedarse sola, mira ora al muerto, ora a un lado del callejón, ora al otro… Da entonces un tímido golpecito con el pie al cadáver, como si así comprobara que está efectivamente muerto.)
SOLEDAD.- (mirando hacia el cuerpo sin vida): ¡Qué vida ésta…, qué desgracia…! ¡Pero qué desgracia, qué desgraciada soy, que me tenía que tocar a mí el muerto…! (Se queda mirando al hombre en el suelo, y entonces le da una patada con toda su rabia (...))
(...)

(c) Diego Fdez. Sández

lunes, 22 de agosto de 2011

CUATRO CORAZONES... AHORA MARCHA ATRAS

Fragmento de "Cuatro Corazones con Freno y Marcha Atrás" (de Jardiel Poncela), de TVE. Míticos programas de teatro, y mítica entrega ésta.

Entre los actores, Ismael Merlo, Teresa Rabal, Luis Varela...

Chocante y paradójica escena con unos rejuvenecidísimos padres ("marcha atrás") y unos envejecidos hijos, regañándose unos a otros.

"¡Ni una palabra más, Chichín!".


Pincha AQUÍ para ver el vídeo

domingo, 21 de agosto de 2011

UN RAYO DE LUNA (foto)

Quería compartir con todos vosotros el hecho de haber resultado ganador de un concurso de fotografía de las márgenes del río Duero.

Su título, "Un rayo de luna", como la leyenda soriana de Bécquer.

lunes, 15 de agosto de 2011

SUBLIME MIHURA (entrevista)

Documental de TVE sobre Miguel Mihura, en el que aparece una rara y curiosa entrevista a este genio tan peculiar, entrevista cargada de ironía donde habla sobre su obra y su forma de trabajar... Sin desperdicio. Incluye, entre otras, una escena del genial segundo acto de "Sublime Decisión", el de los funcionarios.

(¿No da la impresión de que entonces la televisión tenía más clase?)

sábado, 6 de agosto de 2011

UN ANUNCIO Y CINCO CARTAS (E. J. PONCELA)


Vídeo del cortometraje "Un Anuncio y Cinco Cartas", de Enrique Jardiel Poncela (con la voz del propio Jardiel)

PUERTAS GIRATORIAS (fragmentos)

Aquí podéis leer varios fragmentos de mi nueva obra, la comedia "PUERTAS GIRATORIAS" ('Una comedia de vuelta y media')

Humor absurdo entreverado de feroz crítica a la banca y los especuladores, en un escenario repleto de traiciones por donde entran y salen constantemente los personajes y el dinero...

"PASTRANA.― (se gira, forcejea con el cierre y lo levanta con esfuerzo, apareciendo la MONJA): ¡Pase, pase!
MONJA.― Alabado sea el Cielo, ya pensaba que no había nadie.
PASTRANA.― (cerrando rápidamente): Sí, nosotros también, ya ve, nunca se puede estar seguro de nada.
MONJA.― Sí, de nada, ni decir "de este agua no beberé" ni "este cura no es mi padre..."
PASTRANA.― (tras un silencio, tenso): ¿Y qué es lo que quería?
MONJA.― Pues verá, quería… ¿Pero están ustedes cerrados…?
PASTRANA.― ¡No, no! ¡Bueno, sí! ¿Qué quiere ahora?
MONJA.― (sacando dinero): Nada, quería cambiar, si pudiera ser, estos seis billetes de quinientos euros, en billetes pequeños.
PASTRANA.― Así que seis billetes de quinientos euros… (A MERCEDES): Pues sí que tienen dinero estas monjitas…
MONJA.― ¿”Monjita…”? Y, exactamente, ¿qué le hace pensar que sea una monja…?
PASTRANA.― ¿Que qué…? Pues, ese hábito… (deja la frase a medio acabar)
MONJA.― ¿Esto? (por su hábito) No, no, esto es mi uniforme de trabajo.
PASTRANA.― Pues por eso digo.
MONJA.― No, no lo comprende… Verá usted: yo, soy “stripper”, bailarina de “strip-tease”, y, éste, es mi uniforme de trabajo.
PASTRANA.― (tras mirarse él y MERCEDES en silencio): Ah… (Recuperándose): Bueno, quería usted cambiar seis billetes de quinientos euros en billetes pequeños… (se los coge. Saca su propia cartera del bolsillo del pantalón, se guarda los billetes y le da a la MONJA otros seis billetes en su lugar): ¡Aquí tiene!, seis billetes de cinco euros, ¡no los tengo más pequeños! ¡Ale, servida, adiós, a la paz de Dios, buenos días! (mientras la empuja hacia la salida)
MONJA.― (mientras): ¡Pero oiga…! ¡Jesús, María y José…!
PASTRANA.― (abriendo y sacándola fuera): ¡Adiós, adiós, sor, venga, nos vemos siempre…!
             (PASTRANA termina de echarla y baja el cierre.)
MERCEDES.― (para sí): Por algo dicen que el hábito no hace a la monja…"
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"PASTRANA.― (cogiéndola del brazo y alejándola del DIRECTOR y BONILLA, que hablan mientras entre sí mirando unos papeles en la mesa): Mercedes, soy yo, Pastrana.
MERCEDES.― Ya lo sé.
PASTRANA.― Se estará preguntando qué hago vestido de moro.
MERCEDES.― ¿De moro? Ese turbante es de indio.
PASTRANA.― ¿De indio?
MERCEDES.― De indio, de indio hindú, de indio hindú de la India.
PASTRANA.― (agarrándose el turbante): ¿Está usted segura?
MERCEDES.― Y tanto que sí, de indio.
PASTRANA.― Pues a mí me han dicho…
MERCEDES.― (interrumpiendo): De indio.
PASTRANA.― Pues a mí me han dicho… Bueno, se preguntará usted qué hago vestido así de indio, o de lo que sea…
MERCEDES.― Pues no, no me lo pregunto.
PASTRANA.― ¿Ah, no?
MERCEDES.― Pues no.
PASTRANA.― Se va usted un momento, vuelve, y me encuentra de pronto con un bigote y con una barba, y con un turbante de moro hindú, ¿y no se pregunta qué hago así?
MERCEDES.― ¡Pues no! A mí…, tanto me da. Yo estoy aquí para limpiar, me pagan para eso esos señores de ahí (señalando con el rollo de papel), lo demás…
PASTRANA.― Comprendo…
MERCEDES.― (mirando hacia el DIRECTOR y BONILLA): Venga un momento… (y se lo lleva hasta la embocadura)
PASTRANA.― (intrigado): ¿Sí…?
MERCEDES.― (señalándolos de nuevo con la mano donde tiene el rollo): Ahí tiene…
PASTRANA.― (cogiéndoselo): Gra…, gracias.
MERCEDES.― ¿Qué hace? Que digo que ahí tiene a esos dos.
PASTRANA.― ¡Ah! Ya, ya…
MERCEDES.― Mírelos… Mire qué par…
PASTRANA.― Sí…
MERCEDES.― ¿Está usted pensando lo mismo que yo, verdad…?
PASTRANA.― Sí… Eh…, ¿qué está usted pensando…?
MERCEDES.― Pienso que ahí los tiene usted mirando y repasando esos papeles, oteando igualito que dos buitres, tramando nada bueno…                                                   
PASTRANA.― (con lástima): Sí, se les ve liados…
MERCEDES.― ¿”Liados”? ¡Liantes, eso es lo que son! Y ladrones, estos banqueros, siempre sisando al pobre que tiene cuatro duros ahorrados, anda que si eso es un trabajo honrado… ¡Lo que le digo, una panda de ladrones…!
PASTRANA.― Señora, sin faltar…
MERCEDES.― (quitándole el rollo): ¡A éstos les falto yo cuando haga falta faltarles! ¡Faltaría más…! Si es que cuánto ladrón…
PASTRANA.― Y cuánto aficionao a su lado…
MERCEDES.― ¿Decía usted…?
PASTRANA.― Mercedes, ¿conoce usted la historia de Robin Hood?
MERCEDES.― ¿Robin Hood…? ¿El de la flecha y la manzana en la cabeza?
PASTRANA.― ¿La  manzana…? No, el de la manzana era Newton. Yo le hablo de Robin Hood.
MERCEDES.― ¿El de “roba a los ricos…”?
PASTRANA.― Y a los pobres…
MERCEDES.― ¿”Y a los pobres”?
PASTRANA.― Y a los pobres, roba a los ricos y a los pobres, ¡y todo legal, siempre legal! O casi...
MERCEDES.― Cómo ha cambiado el cuento, ¿no…?
PASTRANA.― Sí, corren tiempos duros… Pues lo que le decía, esos señores son unos robinhoodes de hoy en día, y lo que ganan, ellos se lo dan a sí mismos. ¿A quién mejor?
MERCEDES.― Visto así… Y dígame: ¿usted es otro ladrón?"

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BONILLA.― ¡De eso quería hablarle! Verá, es sobre ese López…
DIRECTOR.― ¿Sobre López…?
BONILLA.― Sí. Verá usted. No es que vaya a discutir lo que usted decida, ¡usted es el director, y esta operación es idea suya!, pero…, López…, me da que es más listo de lo que parece…, ¡creo que confía usted demasiado en él…!
DIRECTOR. ―  (con un intrigante tono cáustico): ¿Usted cree…?
BONILLA. ― Veremos si no se carga toda la operación y nos echa todo el trabajo por la borda… ¡Y a ver si al final no lo descubre todo y va a quererse llevar lo mismo que nosotros, cuando encima ha sido el último en meterse en este asunto!
DIRECTOR. ― En cambio de usted sí me puedo fiar, ¿eh…?
BONILLA.― ¿A…, a qué se refiere?
DIRECTOR.― Bonilla..., sé que ha revisado usted por su cuenta cada documento que he preparado, cada movimiento que he hecho, como si desconfiara todo el rato, como si pensara que se la voy a jugar como tal vez piensa jugármela usted a mí…
 (...)
BONILLA. ― ¿Pero cómo puede pensar…?
DIRECTOR.― Hace mucho tiempo que le conozco, Bonilla…
BONILLA.― ¿Y…?
DIRECTOR.― Eso, que le conozco… (Volviéndose al despacho): Ultímelo todo, y esté preparado para cuando llegue el momento. (Enigmático): Yo por mi parte sé muy bien lo que tengo que hacer… (mutis, cierra)
BONILLA.― (para sí, mirando a la puerta): Sí, Judas, tú sabrás lo que tienes que hacer, pero yo…, ¡también!

(C) Diego Fdez. Sández